La tos de las perreras:síntomas, tratamiento y prevención

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La tos de las perreras es una infección vírica muy contagiosa que afecta, fundamentalmente, a nuestros perros, aunque también a los gatos. En el perro consideramos la existencia de un complejo respiratorio infeccioso que engloba diferentes virus e incluso bacterias, con signos semejantes a los de la gripe humana.

Características de la tos de las perreras

Estos virus son capaces de cambiar o mutar de forma rápida, dando lugar a otras nuevas cepas que pueden infectar a diferentes especies. En algún momento, estos virus adquirieron la capacidad de infectar a los perros y transmitirse de perro a perro. Sin embargo, no hay evidencias de cepas de tos de las perreras que puedan afectar a los humanos.

tos de las perreras

El contagio de la tos de las perreras se da porque se transmite a través de los aerosoles o gotitas que contienen las secreciones respiratorias que se expulsan al toser, ladrar o estornudar. Los perros en contacto cercano con perros infectados en lugares como perreras, peluquerías, guarderías y refugios tienen un mayor riesgo de infección. La tos de las perreras se puede propagar indirectamente a través de objetos (por ejemplo, perreras, tazones de comida y agua, collares y correas) o personas que han estado en contacto con perros infectados. Es importante limpiar y desinfectar los objetos que han estado en contacto con un perro infectado para evitar exponer a otros perros al virus. Asimismo, las personas que han estado en contacto con un perro infectado deben lavarse las manos y limpiarse la ropa para evitar propagar el virus.

El virus puede permanecer viable (vivo y con capacidad para infectar) en superficies hasta 48 horas, en la ropa durante 24 horas y en las manos durante 12 horas. Es importante implementar protocolos de bioseguridad y procedimientos de desinfección para reducir el riesgo de transmisión de enfermedades.

Los virus de tos de las perreras suelen tener un periodo de incubación de 1 a 8 días, apareciendo signos clínicos en la mayoría de los casos hacia los 2-8 días después de la exposición al germen. Los perros son más contagiosos durante el período de incubación, van a eliminar virus a pesar de que no muestren signos clínicos de enfermedad. Algunos perros pueden no mostrar signos de enfermedad, pero sí pueden mantener una infección subclínica y eliminar virus al entorno./p>

El virus infecta y se replica dentro de las células del tracto respiratorio, desde el revestimiento nasal hasta las vías respiratorias más profundas. La respuesta inflamatoria a la infección resulta en rinitis, traqueítis, bronquitis y bronquiolitis. El proceso patológico puede provocar la muerte de las células epiteliales que recubren el tracto respiratorio, exponiendo la membrana basal subyacente. Esto predispone al tracto respiratorio a infecciones bacterianas secundarias que contribuyen a la secreción nasal y la tos.

Síntomas de la tos de las perreras

Prácticamente todos los perros expuestos a estos virus, se infectan; aproximadamente el 80% de ellos desarrolla signos clínicos de enfermedad. Hacia el 20% de los perros infectados que no exhiben signos clínicos de enfermedad aún pueden eliminar el virus y propagar la infección.

Al igual que otros virus de gripe en mamíferos, los virus implicados en la tos de las perreras causan una infección respiratoria aguda en los perros

La mayoría de los perros infectados presentan una forma leve de la enfermedad. El signo clínico más común es una tos que persiste durante 10-21 días a pesar de tratamiento antibiótico y antitusígeno. La tos puede ser suave y húmeda o seca. También puede observarse secreción ocular y/o nasal, estornudos, letargia y anorexia. Muchos perros van a desarrollar una secreción nasal purulenta y fiebre (40-40.5ºC). La secreción nasal suele ser causada por infecciones bacterianas secundarias, por ejemplo, por Pasteurella multocida y algunas especies de micoplasmas. Algunos perros se van a ver más afectados, presentando signos clínicos de neumonía, fiebre algo más alta, aumento de la frecuencia respiratoria y, por tanto, mayor esfuerzo respiratorio en general. La radiografía del tórax podría revelar consolidación de lóbulos pulmonares. Aunque la mayoría de los perros se recuperan sin mayor problema, se han reportado algunas muertes. Los gatos infectados muestran signos de enfermedad de vías respiratorias superiores que incluyen secreción nasal, congestión, malestar general, se lamen los labios, tienen una salivación excesiva, etc.

Se requiere de experiencia clínica suficiente para determinar las mejores opciones de tratamiento de la enfermedad. El tratamiento para la tos de las perreras, así como para la mayoría de las enfermedades víricas, es en gran parte una terapia de apoyo. Está claro que una buena crianza y una nutrición correcta pueden ayudar a los perros a desarrollar una respuesta inmunitaria eficaz.

La duración de una infección de tos de las perreras puede durar entre 2 y 3 semanas. Las infecciones bacterianas secundarias, la neumonía añadida, la deshidratación u otros factores de salud intervinientes (preñez, enfermedad pulmonar preexistente, inmunosupresión, colapso traqueal, etc.) pueden requerir diagnósticos y tratamientos adicionales en su Clínica Veterinaria de referencia: terapia antimicrobiana, antiinflamatoria, fluidoterapia, etc.

La tasa de mortalidad es baja, menor al 10%. Las muertes suelen ocurrir en los perros con la forma grave de la enfermedad. No se han reportado muertes en gatos.

Tratamiento de la tos de las perreras

Para prevenir la transmisión del virus, los perros infectados que muestren signos clínicos de enfermedad respiratoria, así como otros perros que pueda haber en la casa, deben aislarse durante 4 semanas. Los perros expuestos a tos de las perreras o que presenten síntomas respiratorios no deben llevarse a lugares donde haya otros perros presentes, como clases de adiestramiento, espectáculos o eventos, guarderías e instalaciones de alojamiento y refugio, hasta que se complete el período de aislamiento.

El virus parece ser eliminado fácilmente por los desinfectantes de uso habitual y rutinario. Deben establecerse protocolos de limpieza y desinfección para reducir el riesgo de transmisión de virus a través del contacto indirecto con personas u otros perros.

Prevención o profilaxis de la tos de las perreras

Existen vacunas disponibles para la tos de las perreras, tanto para cada una de las dos cepas existentes de virus, como versiones bivalentes que ofrecen protección contra ambas cepas. En cambio, no existen vacunas frente a tos de las perreras aprobadas para su uso en gatos.

La vacunación puede reducir el riesgo de que un perro contraiga la influenza canina. En el caso de que se produzca la infección, sí que reducirá la gravedad y la duración de la enfermedad clínica. En general, la vacuna está destinada a proteger a los perros en riesgo de exposición al virus, que incluye a aquellos que participan en actividades con muchos otros perros o están alojados en instalaciones comunales, particularmente donde el virus es prevalente. Los dueños de perros deben consultar con su veterinario de referencia para determinar el riesgo de exposición de su perro a la tos de las perreras y si la vacunación es apropiada para su perro.

tos de las perreras

En ZOOLIFE estaremos encantados de analizar el riesgo de su mascota al virus de la tos de las perreras y de informarle pormenorizadamente de todo lo que está a nuestro alcance para realizar una adecuada prevención de la enfermedad.

La vacunación preventiva se recomienda llevarla a cabo antes de que empiecen a bajar las temperaturas y puedes aprovecharte de nuestra campaña anual sobre la gripe canina, la sacamos en el momento de proteger a tu mascota, si ella está feliz seguro que usted también lo estará. Pregunta a nuestros profesionales